10.2.06

SURAMERICA



Nadie la para ya, no pueden detenerla,
ni la calumnia, ni el boicot, ni nada.
Ni el odio temeroso, porque sabe
que la tierra jamás fue derrotada.

La aventura de América Morena,
a los aventureros se los traga;
les sube por la sombra despacito,
y el ojo codicioso les socava.

Vendrán los desahuciados de la tierra,
buscando sus riquezas legendarias,
hasta que un día, en una sola greda
se confundan las lenguas y las razas.

América, animal de leche verde,
por la gran cordillera vertebrada,
hunde el hocico austral bajo del polo,
y reposa en su fuerza proletaria.

Camina hacia la luz, lenta y segura,
con el polen del sol en las entrañas,
y su destino torrencial, fijado
está en el tiempo por la vía láctea.

El Hambre, La Injusticia, La violencia,
la Voluntad del Pueblo, traicionada,
no harán sino aumentar su rebeldía,
no harán sino apurar en sus entrañas,
el hijo de la luz que viene a unirnos
en una sola espiga esperanzada;
porque América, "tierra del futuro",
igual que la mujer, vence de echada.

Jaime Dávalos



9.2.06

LLÉNATE DE MÍ


Llénate de mí.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Pídeme.  Recógeme, contiéneme, ocúltame.
Quiero ser de alguien, quiero ser tuyo, es tu hora,
Soy el que pasó saltando sobre las cosas,
el fugante, el doliente.
.
Pero siento tu hora,
la hora de que mi vida gotee sobre tu alma,
la hora de las ternuras que no derramé nunca,
la hora de los silencios que no tienen palabras,
tu hora, alba de sangre que me nutrió de angustias,
tu hora, medianoche que me fue solitaria.
.
Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.
Yo soy esto que gime, esto que arde, esto que sufre.
Yo soy esto que ataca, esto que aúlla, esto que canta.
No, no quiero ser esto.
Ayúdame a romper estas puertas inmensas.
Con tus hombros de seda desentierra estas anclas.
Así crucificaron mi dolor una tarde.
.
Quiero no tener límites y alzarme hacia aquel astro.
Mi corazón no debe callar hoy o mañana.
Debe participar de lo que toca,
debe ser de metales, de raíces, de alas.
No puedo ser la piedra que se alza y que no vuelve,
no puedo ser la sombra que se deshace y pasa.
.
No, no puede ser, no puede ser, no puede ser.
Entonces gritaría, lloraría, gemiría.
.
No puede ser, no puede ser.
Quién iba a romper esta vibración de mis alas?
Quién iba a exterminarme?  Qué designio, qué‚ palabra?
No puede ser, no puede ser, no puede ser.
Libértame de mí.  Quiero salir de mi alma.
.
Porque tú eres mi ruta.  Te forjé en lucha viva.
De mi pelea oscura contra mí mismo, fuiste.
Tienes de mí ese sello de avidez no saciada.
Desde que yo los miro tus ojos son más tristes.
Vamos juntos.  Rompamos este camino juntos.
Ser‚ la ruta tuya.  Pasa.  Déjame irme.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrificarme.
Haz tambalear los cercos de mis últimos límites.
.
Y que yo pueda, al fin, correr en fuga loca,
inundando las tierras como un río terrible,
desatando estos nudos, ah Dios mío, estos nudos,
destrozando,
quemando,
arrasando
como una lava loca lo que existe,
correr fuera de m¡ mismo, perdidamente,
libre de mí, Curiosamente libre.
Irme,
Dios mío,
irme!

 
 
Pablo Neruda

6.2.06

LA TORRE DE BABEL (JUAN HERRERA)



Aún
queda algo de invierno en la cortina
y es mi boca la que toma al río
donde la torre brilla en sus ahogados ventanales.
Todo se mueve en el vapor de la tarde
cuando aletean los paraguas en las avenidas que se vienen
hay sólo cadáveres mirándola
-de pronto pasa la noche en su auto dorado-
tensa ruge
presa de pánico.
Como una culebra erecta está la mole
híbridas sus múltiples paredes en la sombra.
Aún soy presa
con ella se bate mi dialecto
ella es uno de ellos
uno del circo de ruches para rato
-de pronto el guiño de las nubes-
sobre la cornisa me he parado a observarla
y un hedor perfora el aire
me trae el ruido de sus voces a mi oído
es la fiesta en lo alto de la multicantina
y doquier de banderas llameando sus escupos
opciones y cabinas con sus cuerpos pertinentes
hay fragmentos de mí devorándose
todo el colacha de los profetas y sus gritos
-de pronto mi boca que toma al río-
entre ellos me voy escalereando todo el edificio
ya
no queda nada de mi voz.
JUAN HERRERA

Nació en concepción en 1971. Es Licenciado en Educación con mención en Español, de la Universidad de Concepción. Obtuvo el primer lugar en el "Concurso de poesía del Hotel El Araucano". Integró el taller literario "Fernando González Urízar", dirigido por el poeta Tulio Mendoza, como también el taller de la Universidad de Concepción dirigido por el profesor Mauricio Ostria. Gestor y organizador de la "Revuelta Literaria" en los años de 1994 y 1995.

21.1.06

Aire en silencio

 

        Vivo atrapado en una jaula
        de pájaros vertiginosos

        mi trabajo consiste en esquivar
        el tictac de los relojes

        soy como la respiración rubia de los maniquíes
        que intentan abrazarse en los escaparates

        y el aire dulzón de los burdeles me llega
        a la hora que a las flores se les está evaporando el rocío

        pero conservo un remolino de asombro
        en la oculta ternura de tu cuerpo.

        L. Tamaral (París, 1933)

SOLEDADES

Antonio Machado
Antonio Machado
(Sevilla, 1875-1939)
SOLEDADES

 He andado muchos caminos,
he abierto muchas veredas;
he navegado en cien mares,
y atracado en cien riberas.

 En todas partes he visto
caravanas de tristeza,
sobervios y melancólicos
borrachos de sombra negra,

 y pedantones al paño
que miran, callan, y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas.

 Mala gente que camina
y va apestando la tierra...

 Y en todas partes he visto
gente que danzan o juegan,
cuando pueden, y laboran
sus cuatro palmos de tierra.

 Nunca, si llegan a un sitio,
preguntan adónde llegan.
Cuando caminan, cabalgan
a lomos de mula vieja,

 y no conocen la prisa
ni aun en los días de fiesta.
Donde hay vino, beben vino;
donde no hay vino, agua fresca.

 Son buena gente que viven,
laboran, pasan y sueñan,
y en un día como tantos,
descansan bajo la tierra
.

19.1.06

El Circulo

El Circulo
Estaba la mujer con sus dos senos,
su única cabeza giratoria,
la longitud de su sonrisa, el aire
de estar y de alejarse sabiamente fingido.
Estaba rodeada de sí misma,
de admiración opaca y compartida,
bajo la oscura luz de las miradas.
La complacencia del estar henchía
de estólida ternura los objetos cercanos.
Estaba en pie sumándose a su cuerpo.
Las palabras sonaban conllevando sentidos
superfluos y crasos.
Giraba la mujer.
Rebasaba su órbita
como un pronunciamiento
de todo lo que es bello,
vacío, ritual, sonoro, triste.
Jose Angel Valente
Poeta español nacido en 1929 en Orense, donde pasó su infancia y adolescencia.
Inició estudios de Filología Romántica en Santiago de Compostela y los terminó en Madrid. Fue profesor de literatura en la Universidad de Oxford y funcionario de varios organismos internacionales en diversos países. Además de poeta fue ensayista y traductor. Es una de las voces más representativas de la poesía española.
Premio Adonais en 1955, Premio de la Crítica en 1960, Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1988, Premio Nacional de Poesía en 1993 y Premio Reina Sofía en 1998.
Su poesía se caracteriza por una gran exigencia verbal.
Falleció en el año 2000.

17.1.06

Rubén Darío (1867-1916)




Lo fatal

Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto
y el temor de haber sido y un futuro terror . . .
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,
Y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber a dónde vamos,
ni de dónde venimos . . . !

4.1.06

El día que me quieras










Canción (03'20")
Música: Carlos Gardel
Letra: Alfredo Le Pera
Orquesta Terig Tucci
Canta: Carlos Gardel
3/19/1935 New York
Victor 32458 Bve89229

Letra:

Acaricia mi ensueño
el suave murmullo de tu suspirar,
¡como ríe la vida
si tus ojos negros me quieren mirar!
Y si es mío el amparo
de tu risa leve que es como un cantar,
ella aquieta mi herida,
¡todo, todo se olvida..!

El día que me quieras
la rosas que engalana
se vestirá de fiesta
con su mejor color.
Al viento las campanas
dirán que ya eres mía
y locas las fontanas
me contarán tu amor.
La noche que me quieras
desde el azul del cielo,
las estrellas celosas
nos mirarán pasar
y un rayo misterioso
hará nido en tu pelo,
luciérnaga curiosa
que verá...¡que eres mi consuelo..!

Recitado:
El día que me quieras
no habrá más que armonías,
será clara la aurora
y alegre el manantial.
Traerá quieta la brisa
rumor de melodías
y nos darán las fuentes
su canto de cristal.
El día que me quieras
endulzará sus cuerdas
el pájaro cantor,
florecerá la vida,
no existirá el dolor...

La noche que me quieras
desde el azul del cielo,
las estrellas celosas
nos mirarán pasar
y un rayo misterioso
hará nido en tu pelo,
luciérnaga curiosa
que verá... ¡que eres mi consuelo!