18.11.10

Sociedad de derechos…


Sociedad de derechos… 

La funcion de la sociedad no es otra
que alejarte de todo lo que exalta lo sublime
y adora ignorar esa rabia cultural
que es un gran arma
de transformacion masiva. 
Es que en sociedad lo unico que se logra
es que se te contaminen las venas, 
las ideas y los desahogos. 
Todo lo urbano te perfora cada gramo
de conciencia y voluntad de torcer. 
La unica capacidad, unica responsabilidad 
y la unica obligacion que tiene la sociedades 
mantener este reino de lo impotente
este cruel regimen de lo anti-natural. 
 Todos van guiados por rayos monetarios.
Las mentes son un eco eterno de clink-cajas
Y asi se aleja ofendida la vida originaria. 
Esa que no depende de adorar la obediencia
Y que detesta a ese eterno opresor disfrazado de moral. 
Camilo Blajaquis 


1.11.10

Contame una historia

Vos que tenés labia, contame una historia.
Metele con todo, no te hagas rogar.
Frename este absurdo girar en la noria
moliendo una cosa que llaman "verdad"...

Contame una historia distinta de todas,
un lindo balurdo que invite a soñar.
Quitame esta mufa de verme por dentro
y este olor a muerte de mi soledad...

Contame una historia...
Mentime al oído
la fábula dulce de un mundo querido, soñado y mejor...
Abrime una puerta por donde se escape
la fiebre del alma que huele a dolor...
Contame una historia
vos, que sos mi hermano,
volcame en la curda que me haga sentir
que aunque el mundo siga yirando a los tumbos,
aún vale la pena jugarse y vivir...

Batime que existen amigos derechos,
mujeres enteras que saben querer.
Y tipos con tela que se abren el pecho,
si ven que la vida te puso en el riel...

Contame la justa de un lecho de rosas.
¡Estoy tan cansado de andar por andar!...
Contame una historia con gusto a otra cosa,
y en la piel del alma poneme un disfraz...



 Eladia Blázquez


12.10.10

CON PERMISO

CON PERMISO

Está prohibido escribir sobre cierta violencia
así que voy a hablar de la violencia permitida

el violento autorizado asiste comprensivo y curioso a tus
                cartas de amor acaricia contigo los muslos de tu
                novia escucha tus murmullos tus desfallecimientos
duro e infeliz se introduce doméstico en tu casa
pobre gendarme de repente promovido al horro manoseador
                de secretos y mayólicas
a veces ladroncito sin vocación ni melancolía
recién llegado al crimen rico del miedo
el violento autorizado ve con preocupación el camello que
                pasa por el ojo de la aguja
y ordena un silencio sin fisuras para poder vociferarte en el
                oído su higiénico entusiasmo por la libertad

deja el corazón en el hogar junto a los menos o en el
                apartamento de su hembrita tercera a fin de no
                comprometerlo cuando ultima a los heridos de ojos
                abiertos

el violento authorizado poro a poro te odia pero sobre todo se
                aborrece a sí mismo y como todavía no puede
                reconocerlo sabe que en el espejo ha de encontrar
                puntual su arcada indivisible su minifundio de
                vergüenza

tortura así con la boca seca malbaratando de ese modo sus
                insomnios y sabiendo muy en el fondo que todo es
                una gran postergación inútil porque la historia no es
                impaciente pero mantiene sus ficheros al día

el violento autorizado tiene una descomunal tijera para cortar
                las orejas de la verdad pero después no sabe qué
                hacer con ellas

no entiende de símbolos y lo bien que hace porque todo las
                calles las ventanas los ojos las paredes el cielo los
                puños los dientes son mercados de símbolos son
                ferias donde el futuro se ofrece como pichicha
                inesperada

el violento autorizado se mete en sus metales en sus fortalezas
                semovientes en su noche expugnable pero como deja
                un huequito para respirar por ahí se cuela no la bala
                perdida sino el guijarro

tiene miedo y lo bien que hace

el violento autorizado posee una formidable computadora
                electrónica capaz de informarle qué violencia es
                buena y qué violencia es mala y por eso prohibe
                nombrar la violencia execrable

la computadora por ejemplo advirtió que este poema trataba
                de la violencia buena.


Mario Benedetti.

QUEMAR LA NAVE


QUEMAR LA NAVE

El día la noche en que por fin lleguemos
habrá que quemar las naves

pero antes habremos metido en ellas
nuestra arrogancia masoquista
nuestros escrúpulos blandengues
nuestros menosprecios por sutiles que sean
nuestra capacidad de ser menospreciados
nuestra falsa modestia y la dulce homilía
de la autoconmiseración

y no sólo eso
también habrá en las naves a quemar
hipopótamos de wall street
pingüinos de la otan
cocodrilos del vaticano
cisnes de buckingham palace
murciélagos de el pardo
y otros materiales inflamables

el día o la noche en que por fin lleguemos
habrá sin duda que quemar las naves
así nadie trendrá riesgo ni tentación de volver

es bueno que se sepa desde ahora
que no habrá posibilidad de remar nocturnamente
hasta otra orilla que no sea la nuestra
ya que será abolida para siempre
la libertad de preferir lo injusto
y en ese solo aspecto
seremos más sectarios que dios padre
no obstante como nadie podrá negar
que aquel mundo arduamente derrotado
tuvo alguna vez rasgos dignos de mención
por no decir notables
habrá de todos modos un museo de nostalgias
donde se mostrará a las nuevas generaciones
cómo eran
parís
el whisky
claudia cardinale.


MARIO BENEDETTI


5.10.10

Cuerpo de mujer







Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.
Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros
y en mí la noche entraba su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forjé como un arma,
como una flecha en mi arco, como una piedra en mi
honda.
Pero cae la hora de la venganza, y te amo.
Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme.
Ah los vasos del pecho! Ah los ojos de ausencia!
Ah las rosas del pubis! Ah tu voz lenta y triste!
Cuerpo de mujer mía, persistiré en tu gracia.
Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso!
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
y la fatiga sigue, y el dolor infinito.

PABLO NERUDA



1.10.10

POEMAS PERROS

POEMAS PERROS XIII x CarlosandinO 2010
a Paz
si tantear en la oscuridad
me lleva siempre a tus labios 
y en ellos desfallezco como un payaso
...equilibrio rapaz 
el repliegue 
el abrazo profundo 
...despues de subirme a tu cima 
y arrojarme....
quedarnos así
sensualmente prendidos
en la solapa desnuda del otro 
como una ofrenda 
como un premio
como un pedazo de carne del amor 
que ya nunca jamás ...
volverá a ser
territorio ajeno.

Carlos Andino 2010

Por Carlos Andino


UN POQUITO DE POESIA CANTIMPLORA 

el laberinto del amor
desemboca en un árbol
donde el tiempo 
se desparrama
y cae
fruta madura
te explota en la cara
te abandona en un sueño de pesadillas
donde el horror mas insoportable es la soledad
tener ganas de arrancarse de uno mismo
pintarnos la ropa 
co ...n el nombre que mas nos nombre
y hacernos a la mar
con Rafael Alberti como grumete
y escribiente
y refregarnos en las tormentas
mientras 
luchan cíclopes y dragones
tus besos humedecidos barnizarán el día
cegaran de rayos las velas
con música de sirenas
....debe haber en la muerte
bestiales carros de guerra
cansados guerreros descascarados
armas de fuego y armas blancas
un lugar cierto de llegada
el cafetín cálido de un puerto
mujeres amarillas
...debe haber en la vida, 
contra la desidia
contra las jaulas de Circe
un portón para la llegada 
y una ventana...
por donde irse.

Carlos Andino

26.9.10

"Digo que yo no soy un hombre puro"




"Digo que yo no soy un hombre puro"  

Yo no voy a decirte que soy un hombre puro.
Entre otras cosas
falta saber si es que lo puro existe. 
O si es, pongamos, necesario.
O posible.
O si sabe bien.
¿Acaso has tú probado el agua químicamente pura,
el agua de laboratorio,
sin un grano de tierra o de estiércol,
sin el pequeño excremento de un pájaro, 
el agua hecha no más de oxígeno e hidrógeno?
¡Puah!, qué porquería.

Yo no te digo pues que soy un hombre puro,
Yo no te digo eso, sino todo lo contrario.
Que amo (a las mujeres, naturalmente,
pues mi amor puede decir su nombre),
y me gusta comer carne de puerco con papas,
y garbanzos y chorizos, y
huevos, pollos, carneros, pavos,
pescados y mariscos,
y bebo ron y cerveza y aguardiente y vino, 
y fornico (incluso con el estómago lleno).
Soy impuro ¿qué quieres que te diga?
Completamente impuro.
Sin embargo,
creo que hay muchas cosas puras en el mundo
que no son más que pura mierda.
Por ejemplo, la pureza del virgo nonagenario. 
La pureza de los novios que se masturban
en vez de acostarse juntos en una posada.
La pureza de los colegios de internado, donde
abre sus flores de semen provisional
la fauna pederasta.
La pureza de los clérigos. 
La pureza de los académicos.
La pureza de los gramáticos.
La pureza de los que aseguran
que hay que ser puros, puros, puros.
La pureza de los que nunca tuvieron blenorragia.
La pureza de la mujer que nunca lamió un glande. 
La pureza del que nunca succionó un clítoris.
La pureza de la que nunca parió.
La pureza del que se da golpes en el pecho, y
dice santo, santo, santo,
cuando es un diablo, diablo, diablo.
En fin, la pureza 
de quien no llegó a ser lo suficientemente impuro
para saber qué cosa es la pureza.

Punto, fecha y firma.
Así lo dejo escrito.

 

Nicolas Guillén

20.9.10

Croquis en la arena

  CROQUIS EN LA ARENA

La mañana se pasea en la playa empolvada de sol.

Brazos.
Piernas amputadas. 
Cuerpos que se reintegran. Cabezas flotantes de caucho.

Al tornearles los cuerpos a las bañistas, las olas alargan sus virutas sobre el aserrín de la playa.

¡Todo es oro y azul!

La sombra de los toldos. Los ojos de las chicas que se inyectan novelas y horizontes. Mi alegría, de zapatos de goma, que me hace rebotar sobre la arena.

Por ochenta centavos, los fotógrafos venden los cuerpos de las mujeres que se bañan.

Hay quioscos que explotan la dramaticidad de la rompiente. Sirvientas cluecas. Sifones irascibles, con extracto de mar. Rocas con pechos algosos de marinero y corazones pintados de esgrimista. Bandadas de gaviotas, que fingen el vuelo destrozado de un pedazo blanco de papel.

¡Y ante todo está el mar!

¡El mar!... ritmo de divagaciones. ¡El mar! con su baba y con su epilepsia.

¡El mar!... hasta gritar

                                            ¡basta!

                                                            como en el circo.

Mar del Plata, octubre, 1920.


Oliverio Girondo

17.8.10

LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO

  LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante, 
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia, 
fieramente existiendo, ciegamente afirmado, 
como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente 
los vertiginosos ojos claros de la muerte, 
se dicen las verdades: 
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.

Se dicen los poemas 
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados, 
piden ser, piden ritmo, 
piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto, 
con el rayo del prodigio, 
como mágica evidencia, lo real se nos convierte 
en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria 
como el pan de cada día, 
como el aire que exigimos trece veces por minuto, 
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan 
decir que somos quien somos, 
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno. 
Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo 
cultural por los neutrales 
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden. 
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas.  Siento en mí a cuantos sufren 
y canto respirando. 
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas 
personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos, 
y calculo por eso con técnica qué puedo. 
Me siento un ingeniero del verso y un obrero 
que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: poesía-herramienta 
a la vez que latido de lo unánime y ciego. 
Tal es, arma cargada de futuro expansivo 
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada. 
No es un bello producto. No es un fruto perfecto. 
Es algo como el aire que todos respiramos 
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo 
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado. 
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre. 
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.

Gabriel Celaya

29.7.10

Galeano



Ventana sobre el miedo (Eduardo Galeano) 
El gran negocio del crimen y el miedo sacrifica la justicia 


por Eduardo Galeano 

En un mundo que prefiere la seguridad a la justicia, hay cada vez más gente que aplaude el sacrificio de la justicia en los altares de la seguridad. En las calles de las ciudades se celebran las ceremonias. Cada vez que un delincuente cae acribillado, la sociedad siente alivio ante la enfermedad que la acosa. La muerte de cada malviviente surte efectos farmacéuticos sobre los bienvivientes. La palabra farmacia viene de pharmakos, que era el nombre que daban los griegos a las víctimas humanas de los sacrificios ofrendados a los dioses en tiempos de crisis. 

La industria del miedo 

El miedo es la materia prima de las prósperas industrias de la seguridad privada y del control social. Una demanda firme sostiene el negocio. La demanda crece tanto o más que los delitos que la generan, y los expertos aseguran que así seguirá siendo. Florece el mercado de las policías privadas y las cárceles privadas, mientras todos, quien más, quien menos, nos vamos volviendo vigilantes del prójimo y prisioneros del miedo. 

Clases de corte y confección: cómo elaborar enemigos a medida 

Muchos de los grandes negocios promueven el crimen y del crimen viven. Nunca hubo tanta concentración de recursos económicos y de conocimientos científicos y tecnológicos dedicados a la producción de muerte. Los países que más armas venden al mundo son los mismos países que tienen a su cargo la paz mundial. 

Afortunadamente para ellos, la amenaza de la paz se está debilitando, ya se alejan los negros nubarrones, mientras el mercado de la guerra se recupera y ofrece promisorias perspectivas de carnicerías rentables. Las fábricas de armas trabajan tanto como las fábricas que elaboran enemigos a la medida de sus necesidades. 

El miedo global 

* Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo. 

* Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo. 

* Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida. 

* Los automovilistas tienen miedo de caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados. 

* La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje miedo de decir. 

* Los civiles tienen miedo a los militares, los militares tienen miedo a la falta de armas, las armas tienen miedo a la falta de guerras. 






Es el tiempo del miedo. 

* Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo. 

* Miedo a los ladrones, miedo a la policía. 

* Miedo a la puerta sin cerradura, al tiempo sin relojes, al niño sin televisión, miedo a la noche sin pastillas para dormir y miedo al día sin pastillas para despertar. 

* Miedo a la multitud, miedo a la soledad, miedo a lo que fue y a lo que puede ser, miedo de morir, miedo de vivir… 





El hambre desayuna miedo. 

El miedo al silencio aturde las calles. El miedo amenaza. 
Si usted ama, tendrá sida. 
Si fuma, tendrá cancer. 
Si respira, tendrá contaminación. 
Si bebe, tendrá accidentes. 
Si come, tendrá colesterol. 
Si habla, tendrá desempleo. 
Si camina, tendrá violencia. 
Si piensa, tendrá angustia. 
Si duda, tendrá locura. 
Si siente, tendrá soledad.


6.7.10

no son los muertos




No son los muertos los que en dulce calma
la paz disfrutan de su tumba fria,
muertos son los que tienen muerta el alma
y viven todavia. 


No son los muertos, no, los que reciben
rayos de luz en sus despojos yertos,
los que mueren con honra son los vivos,
los que viven sin honra son los muertos.


La vida no es la vida que vivimos,
la vida es el honor, es el recuerdo.
Por eso hay muertos que en el mundo viven,
y hombres que viven en el mundo muertos



Antonio Muñoz Freijoo




31.5.10

MI BANDONEON Y YO

Mi bandoneon y yo (Crecimos juntos)
Tango
Música: Rubén Juárez
Letra: Julio Martín
A veces se me hace que nació conmigo
y durmió en mi cuna pegao a mis pies.
Que fue mi juguete y mi perro de pibe
y toda la infancia la corrí con él.
Que anduvimos juntos, atorro y milonga,
desde mi bohemia, cigarro y café.
Y a veces rodamos maneaos por el suelo
y nos levantamos con la misma fe.

Mi bandoneón y yo crecimos juntos,
emparentaos, tal vez, por la pobreza...
Muchas veces reímos de alegría
y otras veces, lloramos de tristeza.
Yo le hablo de hombre a fueye, mano a mano.
Lo mismo que si hablara con la vieja.
Y cuando él me responde, se me antoja
que Buenos Aires mismo me contesta.

Sí, hermano, como siempre
con vos hasta que muera...

Si yo a mi bandoneón lo llevo puesto
como un cacho de tango entre las venas.
Y está de Dios que al dar mi último aliento,
moriremos a un tiempo... mi bandoneón y yo.



Donde el poeta comparte su lecho por vez primera

Donde el poeta comparte su lecho por vez primera

Guardo la primavera

bajo mi blanca sábana.

Toco sus manos niñas,

su cintura perfecta,

sus senos como claras

palomas asustándose,

rozo sus hombros tersos,

redondos como frutos

y pronuncio en su boca

mi beso más liviano.

Guardo la primavera:

tengo el amor crecido,

tengo el amor creciendo

como luna en mi cuarto.

Decid, los amadores,

si cuando abril se cuelga

de las acacias vírgenes

hubiera algo más bello

que poseer sus brazos.

Pues yo los tengo ahora

conmigo, floreciéndose,

poblándose de pájaros

pequeños y piantes.

Decid, los amadores...

Mas no digáis, callad.

Callad, que hoy tengo el sueño

ligero y compartido

y no me atrevo ni

a despertar, no vaya

a ser que sólo sea

un sueño tanta dicha.

Afuera queda el mundo,

las estrellas rodando,

y el viento azul y leve

con que Dios se corona.

Pero la primavera

la tengo aquí, conmigo.

Callad. No levantéis

rumor. que yo, por vez

primera, en esta noche

con una rosa duermo.




Carlos Murciano

Si En Brumas Me Hablas de Carlos Murciano



Si en brumas me hablas, callo y no te digo
que en bruma no comprendo tu llamada,
ni conozco tu voz, ni la delgada

gracia de la cintura te persigo.

Si en bruma me acaricias, sumo y sigo:
caricia, más amor, más bruma: nada;
ni pájaro sangrando en enramada,
ni amapola trinando sobre trigo.

A veces va la bruma y nos rodea
y nos viste de gris y nos diluye
náufragos de su pálida marea;

la bruma que derriba y que destruye,
que a sí misma se crea y se recrea
y luego como helada cierva huye.

15.4.10

Que falta que me hacés



Que falta que me hacés
Tango
Música: Armando Pontier Miguel Caló
Letra: Federico Silva


¡No estás!
Te busco y ya no estás.
Espina de la espera
que lastima
más y más...
Gritar
tu nombre enamorado.
Desear
tus labios despintados,
como luego de besarlos...
¡No estás!
Te busco y ya no estás.
¡Qué largas son las horas
ahora que no estás!...

Qué ganas de encontrarte
después de tantas noches.
Qué ganas de abrazarte,
¡qué falta que me haces!...
Si vieras que ternura
que tengo para darte,
capaz de hacer un mundo
y dártelo después.
Y entonces, si te encuentro,
seremos nuevamente,
desesperadamente,
los dos para los dos.

9.4.10

Con los plazos vencidos

                               

a esta altura hay que asumirlo 
no voy a jugar en boca
cuando acusas treinta largos 
otro medio campo toca
no voy a tirar paredes 
para una hinchada adelante 
mas bien saltare los muros 
que me aparezcan delante
ya se va poniendo oscuro 
y hay olor a vigilante 


no voy a ser astronauta
eso ya lo tengo claro 
ni vaquero en el oeste 
ni dueño de un auto caro
no voy a golpear mas puertas 
ni a llorar que no me abren
ni a esperar que haya vacantes 
ni a sentarme a que me llamen
que me busquen de votante
si me encuentran que me agarren

mejor hacerse la idea 
que no soy quien se esperaba
que he perdido tantas veces 
que hasta creí que ganaba
hoy tengo en vista un dinero
el tano paso el aviso 
para comprarte una vida 
y juntar los sueños del piso 
ya se asoma a la salida  
el señor de los permisos

mas vale decirlo ahora 
por si el después no aparece 
mientras da vuelta la esquina 
lo sigo cuando anochece
si sale bien marca libre
vale cuatro y as de espadas
si no sale jaula o nicho
el juego es a todo o nada 
y a lo peor dirán el dicho
se acabo lo que se daba

a esta altura hay que asumirlo 
no voy a jugar en boca 
cuando acusas treinta largos 
otro medio campo toca 
si sale bien marca libre
vale cuatro y as de espadas 
si no sale jaula o nicho
el juego es a todo o nada 
y a lo peor dirán el dicho
se acabo lo que se daba

hugo fernandez panconi

20.3.10

Que me palpen de armas




Creo en el amor como en la experiencia más maravillosa de la existencia, como generador de toda clase de alegrías.Y en el amor correspondido, como la felicidad misma. Pero no fui educado para él, ni para la felicidad, ni para el placer. Porque fui advertido malamente contra la entregay el gozoso abandono que supone. Cada día, entonces, todavía es una ardua conquista,una transgresión, una desobediencia debida a mí mismo, una porfía. La laboriosa tarea de desaprender lo aprendido, el desacato a aquel mandato primario y fatal, aquel dictamen según el cual se gana o se pierde, se ama o se es amado, se mata o se es muerto. La vida, por tanto, no me ha endurecido, ese sea tal vez mi mayor logro. Que me palpen de armas. Dejo a un lado, si es que alguna vez tuve o me queda, toda arma que sirva para volverse temible, para someter, para acumular, para ser poderoso, para triunfar en un mundo de mano armada, en el que la felicidad se compra con tarjeta de crédito. No quiero que la lucidez me cueste la alegría, ni que la alegría suponga la necedad o la ceguera... Pero no me es fácil, me cuesta vivir a contratiempo, con la sensación de ser testigo de un desatino histórico gigantesco, de un extravío descomunal, tan irracional, absurdo o desolador como la bomba de neutrones. No entiendo al mundo. Me parece, como dice Serrat,que ha caído en manos de unos locos con carnet. Me siento ajeno a la debacle, pero en el medio de ella. Mi vida es apenas un instante en el océano del tiempo y es como si quisiera que ese instante fuera sereno y hondo,en el medio de una ensordecedora discoteca ode un holocausto definitivo, siempre a punto de estallar. Me desazona la banalización de la vida. El pavoneo de la insensatez. El triunfo de la prepotencia y de la ostentación. La deshumanización salvaje de los poderosos, la aceptación y el elogio del "sálvese quien pueda". La práctica y la prédica del desamor y de la histeria. Me descorazona la idiotez colectiva. La idealización de lo superfluo. El asesinato de la inocencia.El descuido suicida de lo poco que merecía nuestro mayor esmero. El desconocimiento o el olvido de nuestra propia condición. Me conmovió, no hace tanto, que el cosmólogo Sagan, en un artículo extenso, escrito como desde un punto perdido en el infinito del espacio desde el cual el mundo se observa como una bolita cachuza, terminara diciéndonos: "Besen a sus hijos, escuchemos a esos hombres, sigámoslos.Leamos a los poetas, no permitamos que el misterio de la existenciadeje de estremecernos cada día, porque es el costo más alto que podemos pagarpor nuestra necedad y nuestra omnipotencia. La vida de un árbol merece nuestra devoción y nuestro másgrande regocijo; al amparo gozoso de su sombra, acariciados por la tibieza de la luz del soly arrullados por el sonido mágico e irrepetible de su follaje, mecido por la mano invisible del viento, estaremos a salvo de la alienación y de la orfandad; siempre y cuando seamos capaces de apreciar esa gloria mientras nos sea posible de reconocer en ella nuestra mayor riqueza. Que la muerte no nos hiera en vida, que la ferocidad no nos pueda el alma. Que nada troque nuestra dicha de estar despiertos. Que una caricia nos atraviese como una flecha jubilosa y radiante. Besemos a los que amamos. Amémonos".


autor : Oscar Martinez

18.1.10

RANCHO MUERTO (Osiris Rodriguez Castillo)



En un paraje bruto, donde el campo
se arrastra a bellaquear, duro y parejo,
p'hacerse cimarrón entre los cardos
y los chilcales densos,
hay un rancho silleta, solitario,
jundido contra'l plomo del invierno...

Ha estao en la cuchilla, sesent'años;
y ha sido guapetón el rancho viejo.

A veces, la coruja en la cumbrera
le dio manos de frío a contrapelo,
pero sólo una vez hubo caranchos;
si algo más falta... lo llevó el sendero.

Aura, es cuasi tapera; a pocos pasos
retuerce su miseria un tala seco,
y se agrieta un palenque de quebracho
que ha quedao pa' mojón del desconsuelo.

Levantando su pértigo, está el carro
como en una añoranza de repechos.
Más allá hay dos horcones;
son dos brazos
que alza en busca de luz, el pozo ciego.

Por vez primera, tiene miedo el rancho,
todo está muy tranquilo; muy siniestro.
No se mueven en torno ni los pastos,
y la tarde es un yugo de silencio.

De golpe, por los cerros más lejanos
repechan grandes nubarrones negros,
y en remolinos de baguales zainos
por un trillo de furia,
llega el viento.

L'oye bramar; sentao en sus garrones
quiere aguantar su empuje en el encuentro;
quiere juir, como el potro, a la llanura;
quiere volar, abriendo los aleros,
pero todo es inútil; porque tiene
los cuatro pies maniados por el miedo,

y al final... es de barro: como el hombre;
y al sentir que la garra del pampero
se l'enrieda en la clin, cruje un sollozo
de coraje vencido, y cai deshecho.

Por el cardal, montao en un bichoco,
tembloroso de frío, llega un viejo;
por sus azules ojos ñeblinosos
vaga una pena di agua sin consuelo.

Quisiera levantarlo; pero el rancho
le ha dentrao a pesar memoria adentro,
y son pocas las juerzas con que arrastra
la soledá de sus ochenta inviernos...

Da unas güeltas en torno; su mirada
busca una vaga ayuda en el potrero,
los cardinales de su desamparo
se le hunden en los ojos, como dedos,

y entonces, le habla al rancho, de manera
que, llorando a los gritos, juye'l viento
mientras una garuga destemplada
lustra las muertas pajas del alero...


Rancho MuertoII

"Te caite... rancho flojo!
Aura, que agatas
me van quedando fuerzas pa'l silencio,
te da por afluejar los caracuses
y azotar la osamenta contra'l suelo...

Las otras noches, no podía dormirme
cuando al pasar te paletiaba el viento...
Te oiba di a ratos rechinar los dientes
y carculé que 'stabas medio enteco;

pero nunca, pa tanto, mesmamente.
Mirá que t'hice juerte, rancho viejo...
Ya van pa sesent'a años.
Tenía veinte,
cuando llegué a estos pagos de tropero,
y trompecé con unos ojos tristes
que me habían aguaitao...Dios sabe'l tiempo.

Yo era medio flojón pa los caminos
y me gustó pa comenzar un cuento.

Como traiba unas libras en el cinto,
l'eché l'ojo enseguida a este potrero
donde después te alcé, con tanto orgullo,
que hasta envidia les daba a los horneros.

Aprovechando aquél menguante 'e junio
corté tijeras, paja, horcones gruesos,
y te hice con caricias; justamente
como se hacen los hijos, y los sueños...

Había que ver, cuando la truje a ella.
Se raiba sola'e verte tan bien hecho:
la quincha de escalera parecía
como un intento de llegar al cielo.

Cómo se raiba... Cuando nos miramos
yo parecía un gurí: sacando pecho;
y se vino al cariño de mis brazos
a pagarme la changa a fuerza'e besos.

...Dispués, vinieron los gurises: Pancho,
Lucio, José, Juanita...Tuitos ellos...
Y parecías un nido de pirinchos
con tanta risa de gurí contento.

Una mañana, les corté el retozo;
los enanqué en el malacara viejo,
y el ala blanca de los guardapolvos
rumbió a los palomares del colegio.

Dispués...
Jué como todo en esta vida:
unos se casan... otros se van diendo...
y golvimos a quedar, yo y la patrona,
nuevamente de novios, por un tiempo.

Hasta qu'ella se jue. Ségún el cura,
p'ande se m'iba a dir sino pa'l cielo...
La tarde que se jue me dijo: "Lucio...
tenés rancho pa'rato ¿eh? Salió güeno!"
...Van pa' cinco años; y cuando me craiba
que m'iba hacer tapera yo primero,
te da por afluejar los caracuses
y azotar l'osamenta contra'l suelo...

Te da por afluejar, cuando no hay juerzas
p'apuntalarte un poco; cuando tengo
las manos tan tembleques, rancho flojo!,
dejar morir al raso al patrón viejo!"
..............
Y jue la noche pior de Santa Rosa:
llovió, como pa'ahugar hasta los cerros.
Cuando quiso clariar la madrugada,
lo encontraron dormido y ya sin tiempo,
con la blanca melena derrumbada
sobre las clinas de su rancho muerto...

15.1.10

SEÑALES

En las manos te traigo
viejas señales
son mis manos de ahora
no las de antes

doy lo que puedo
y no tengo vergüenza
del sentimiento

si los sueños y ensueños
son como ritos
el primero que vuelve
siempre es el mismo

salvando muros
se elevan en la tarde
tus pies desnudos

el azar nos ofrece
su doble vía
vos con tus soledades
yo con las mías

y eso tampoco
si habito en tu memoria
no estaré solo

tus miradas insomnes
no dan abasto
dónde quedó tu luna
la de ojos claros

mírame pronto
antes que en un descuido
me vuelva otro

no importa que el paisaje
cambie o se rompa
me alcanza con tus valles
y con tu boca

no me deslumbres
me basta con el cielo
de la costumbre

en mis manos te traigo
viejas señales
son mis manos de ahora
no las de antes

doy lo que puedo
y no tengo vergüenza
del sentimiento


MARIO BENEDETTI